La república independiente de Internet

4 Septiembre, 2007 at 11:02 pm (Recortes)

Que nadie crea que lo que hacen en la red es “anónimo” ni mucho menos. Siempre, por mucho que lo ocultemos, detrás de cualquier comentario o visita a una web “por delante o por detrás” deja pistas que hacen que seamos “reconocibles”. Cuando nos registramos a un servicio de Internet, estamos firmando un contrato con esa empresa de detrás (eso que nunca nos leemos y que aceptamos sin más).

Con todo el “sarao” de hace unas semanas que monté en Youtube al darles la bienvenida al idioma español y ser su primer cara visible, mucha gente descubrió el blog, para bien y para mal. Mucha gente se vio con “el derecho” de considerarme “una cara pública” y como tal a aprovechar el filón del éxito para conseguir más visitas. Algunos muy logrados, otros peor que el mío (que ya era difícil).

Cabe diferenciar el efecto del buen rollo de la parodia y el mal efecto de un insulto o el robo de contenido. Amenazas de muerte, insultos a mí y a mi familia, gente saltándose la ley a la torera… unas perlas fantásticas para hacer prácticas al terminar la carrera de derecho. Una joya, vamos. Lo peor, es que en algunos casos mandé un mensaje al autor del vídeo, pidiendo amablemente que lo retirara ya que decirle a alguien “Te voy a romper las piernas cuando te vea por la calle” no entra dentro de lo se estipula como legal. Lo mejor de todo es que muchos se defendían diciendo que Internet y Youtube son públicos.

¿De qué? ¿Ciudad sin ley?

Gina en Ginatonic, 4 de septiembre de 2007

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