Live fast, die young and leave a beautiful corpse
Lo raro es que TVE, siendo como es la televisión pública española (no lo olviden), no haya reaccionado con la misma agilidad para homenajear, por ejemplo, a los también recientemente fallecidos Emma Penella o Francisco Umbral. Aunque hubiese sido algo breve, a las cuatro de la mañana y en La 2.Seguramente será porque Penella y Umbral han palmado en la madurez, y tras dedicar sus vidas a labores tan aburridas e intrascendentes como el teatro y la literatura. Lo de Puerta es otra cosa: era futbolista, ha muerto joven y en directo, ha dejado un hermoso cadáver y una viuda embarazada de ocho meses.
El sueño de la moderna televisión, carne fresca para programas en descomposición, vitaminas para informativos que sueñan con el liderazgo, el empujoncito que necesita el pueblo para crear un ídolo. Y para poner en marcha los resortes de ese folclore mortuorio callejero al que los españoles somos tan aficionados.
Javier Pérez de Albéniz en El Descodificador, 30 de agosto de 2007
Krasnaya dijo:
31 Agosto, 2007 a 5:30 pm
Tenía que dejarte un comentario.
En mi humilde y poco culta opinión (digo lo de poco culta porque parece que a la gente a la que le gusta el fútbol se la suele identificar con borregos) no es comparable.
Antonio Puerta, nos guste o no, fue un ídolo mediático desde que metió aquel gol al Shalke, hace año y pico. Gracias a él, el Sevilla comenzó una escalada de títulos impresionante, 5 en un año. Era un chaval de 22 años, mientras que Umbral tenía 72 y Penella, otros tantos. No es lo mismo. No es lo mismo alguien que vivió su vida, escribió, actuó, o lo hizo todo, cuya muerte se produce por una enfermedad “natural” que alguien que, de repente, en su juventud, delante de las cámaras de medio país, se desmaya y, dos días después, indescriptiblemente, se muere.
No por ser futboleros somos incultos pero a mí, personalmente, me impactó mucho más la muerte de Puerta que la de Umbral o Penella. No puedo ser acusada de inculta ni mucho menos, pero joder, creo que hay diferencias entre lo que quiere la gente y lo que de verdad hace la gente. Yo, en la televisión, no quiero ver por millonésima vez a Umbral “hablando de su libro” y, en cambio, prefiero ver en las noticias todo lo relativo a Puerta.
Quizá es por el morbo de la gente o quizá es por una cuestión vital. Me inclino por la segunda, más que nada porque no nos considero inventores del morbo (véase a Plinio acercándose más y más al Vesubio) ni de nada semejante. Yo, creáse o no, estoy seriamente compungida por la muerte de este chaval y eso que odio al Sevilla profundamente (pero menos que al Betis) pero no por el morbo, él tenía dos años menos que yo. Es para pensar…
Un besín.